Enclave Exterior

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Archivo de Noviembre 2008

Los Derechos Humanos (más allá de la etiqueta), por Guillem Riutord

Publicado por Félix R. López en 13 Noviembre 2008

Tengo el placer de publicar el brillante artículo que para la Iniciativa “Escribe para los Derechos Humanos” nos remite mi compañero y amigo Guillem Riutord. Su atenta lectura nos da argumentos poderosos con los que resistir cualquier crítica que tienda a relativizar el carácter fundamental de la Declaración de los Derechos Humanos. En nombre de los lectores de EnEx, te doy las gracias por tu contribución.

El origen ilustrado europeo de los Derechos Humanos conlleva el riesgo de su consideración en tanto que elemento imperialista de soft power. En la Conferencia Mundial de Derechos Humanos celebrada en Viena en junio de 1993, algunos países asiáticos sostuvieron que la pretendida universalidad de los Derechos Humanos podía reducirse a mero “imperialismo” occidental. Pues bien, se pretende, brevemente, mostrar como el carácter esencial de los Derechos Humanos trasciende la moral judeo-cristiana y, materialmente, supone un imperativo universal, más allá de la forma encuadrada en catálogos, herederos de la codificación napoleónica. Dicho de otro modo, se intentará apuntar de manera sucinta algunas respuestas a las críticas de carácter relativista concernientes a la forma y al contenido de los Derechos Humanos.

Sin duda, la universalización (1), entendida como el proceso de conformación de un único mundo en términos jurídico-internacionales, mediante el cual todo los Estados, como sujetos igualmente soberanos, pasan a ser reconocidos como miembros de la Sociedad Internacional, conformándose un Derecho Internacional universal, se origina en la tradición ilustrada europea. De modo que, las bases formales sobre las que se asienta hoy la Sociedad Internacional son inevitablemente occidentales. Así, la crítica a la forma de los Derechos Humanos es endeble, dado que no les es propia, sino común a todo el sistema de Derecho Internacional Público, el cual, guste o no, es el que es. Aceptar tal tesis, significaría tratar de derruir todo el edificio de la Sociedad Internacional construido a lo largo de los siglos, y muy particularmente su estructura institucional, construida durante los últimos 60 años (2). Por tanto, argüir que la caracterización en forma de elenco de los Derechos Humanos hace que carezcan de contenido universal es simplemente un error (salvo que el relativismo pretenda abarcar una crítica a la totalidad del sistema).

Así, superada la crítica formal, conviene atender a la crítica material, en virtud de la cual se argumentaría que los Derechos Humanos no se pueden predicar de todas las regiones de la Tierra. De este modo, se pueden distinguir en tal crítica dos argumentos: primero, la fragmentación del mundo en distintos sistemas de valores, y segundo, la pretendida imposición de los Derechos Humanos en su significación occidental.

Respecto del primer punto, tómese como hilo conductor el argumento de los “valores asiáticos”. Pues bien, la supuesta particularidad de los “valores asiáticos” es indudable en la medida en que Asia es una región con órdenes sociales, políticos, económicos y culturales distintos de cualquier otra región (por ejemplo, África). Sin embargo, la inclusión en un mismo saco de todos los “valores asiáticos” resulta débil, ya que, como apunta Amartya Sen (3), creer que existe un único marco de axiomas de conducta desde el Bósforo hasta Japón es simple y llanamente ingenuo. Así, la voluntad de sostener la existencia de un sistema homogéneo respecto de esta concepción, en definitiva, tan europea de “Oriente”, es sólo un camino hacia el relativismo que carece de salida. Ciertamente hay diferencias entre grupos sociales, como las hay entre Europa occidental y oriental, entre España y Francia, y entre mi pueblo y el vecino. La diferencia respecto de lo ajeno forma parte de la condición humana y no es un argumento que haga tambalear los Derechos Humanos.

Cabe atender ahora a la tesis que sostiene que los Derechos Humanos son una imposición occidental, sin duda la más razonable, aunque sin embargo poco acertada. Tal crítica no se basa únicamente en esa “etiqueta”, ese elemento formal impuesto por occidente (que ya se ha pretendido encuadrar y refutar), sino, también, en que el propio contenido de los Derechos Humanos es ajeno a la mayoría de regiones de la Tierra. Asumiendo que es cierto que los derechos políticos son consecuencia de un marco democrático que puede resultar ajeno a algunas tradiciones fundadas en otra concepción del Estado, es necesario distinguir que la libertad individual, la idea de un “núcleo duro” de derechos que suponga una esfera de inviolabilidad del individuo, es común a todos los pueblos de la Tierra. Tomando la idea de Immanuel Kant (quizá alguien demasiado europeo para este breve ensayo), el hombre constituye un fin en sí mismo, de ningún modo puede sostenerse el carácter mediato de la naturaleza humana. La libertad individual (el derecho a la vida, a la integridad física, al libre desarrollo de la personalidad) es algo que le pertenece al hombre por el mero hecho de existir, forma parte de su condición fáctica. No se trata de una imposición, es inherente al hombre: no viene después, sino al mismo tiempo y de manera inherente a él. Así, las libertades políticas, no son sino un medio para poder garantizar esa esfera de inviolabilidad (la libertad individual) que, hasta ahora, sólo ha podido ser garantizada en ese marco político que llamamos democracia. Por tanto, la democracia y, en definitiva, las libertades políticas deben entenderse como un utensilio para asegurar que el individuo no devenga un mero instrumento del Estado.

Es cierto que, tal y como sostenía acertadamente Aldous Huxley, el mundo está compuesto por personas que son, cada uno, un universo-isla (4). Por supuesto que existen divergencias de opinión insalvables en relación a los valores, pero parece innegable que existe un cierto consenso entre esas islas: al menos, todos queremos continuar con vida y ser tan felices como sea posible. Los Derechos Humanos nacieron para proteger al individuo del utilitarismo estatal, y serán universalmente expandidos como respuesta a la pretensión, con origen en cualquier fuente, de imponer a los seres humanos decisiones que atenten contra su propia esencia: el hombre como fin en sí mismo.

Notas:
(1) ARENAL, C. del, Curso de RRII del Máster en Diplomacia y RRII de la Escuela Diplomática de España 2007-2008.
(2) DÍEZ DE VELASCO, M. (2005), Instituciones de Derecho Internacional Público, 15ª Ed., Tecnos, Madrid, p. 86-88, para la noción de estructura institucional de la Sociedad Internacional.
(3) SEN, A. (2001) Derechos Humanos y valores asiáticos, en Anales de la Cátedra Francisco Suárez, 35, 129-147.
(4) HUXLEY, A. (1954) Las puertas de la percepción. Cielo e infierno. 2ª Ed. Barcelona, Editorial Edhasa.

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De Bretton Woods a ¿León?

Publicado por Félix R. López en 8 Noviembre 2008

En la fase final de la II Guerra Mundial se convocó una conferencia internacional en la localidad de Bretton Woods, para diseñar el orden económico mundial que habría de regir al final de la contienda. Sus precursores fueron los EEUU y Gran Bretaña. La pujanza económica de EEUU le permitió definir el carácter de lo que allí se decidió: el impulso a la libertad de comercio basada en una moneda fuerte que actuase como divisa internacional, el dólar.

De Bretton Woods salieron dos instituciones, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial con un objetivo principal de promoción del comercio internacional. Para ello, debían facilitar las necesidades de financiación que pudieran requerir los Estados y evitar así cualquier deriva proteccionista antes situaciones de crisis. Hoy es un lugar común afirmar que ambas instituciones son las que han gobernado el sistema económico mundial hasta el presente. Pero lo cierto es que hace tiempo que ya no es así.

En los últimos años el FMI y el BM han sido muy criticadas, acusadas de seguir directrices económicas neoliberales, como Argentina bien puede certificar. A pesar de ello, no creo que se les deba culpar del actual descalabro financiero mundial. La razón es que el marco en que la crisis se está produciendo cae fuera del ámbito propio en el que pueden actuar ambas organizaciones. Si son responsables de algo, no es de inoperancia sino de falta de capacidad real para actuar en la presente arena financiera. La crisis actual no tiene su raíz en las dificultades de los Estados sino en las actuaciones de poderosos actores económicos transnacionales. El FMI y el BM tienen instrumentos para los Estados pero no para actuar sobre esos actores.

De la mano de la desregulación comercial y favorecida por el auge de las comunicaciones instantáneas, los intermediarios financieros han desarrollado una muy amplia gama de productos y servicios en ausencia absoluta de regulación internacional solvente. Entre Estado y Estado, entre territorio y territorio de este planeta, se ha dado una “nada” que estos actores han aprovechado para desarrollar, sin limite aparente, todo tipo de productos financieros, muchos incluso de dudosa naturaleza.

La falta de regulación efectiva se ha pretendido suplir con una promoción de las buenas prácticasy una confianza en las bondades de la mano invisible. Sin embargo, no tengo claro que Adam Smith, en el momento de formular sus tesis, valorara correctamente cuanto de grande puede llegar a ser la ambición y la avaricia humana. El resultado de ello ha sido la multiplicación ad infinitum (y más allá) de productos financieros de alto riesgo y un endeudamiento sin precedentes de buena parte de los operadores financieros (léase ambición y avaricia sin igual).

Hoy esto se ha de enderezar, pues en última instancia afecta a la economía y la sociedad real: retracción del consumo, ralentización de la producción económica, paro y conflicto social.

La reunión del G20 del próximo 15 de noviembre en Washington pretende ser la primera de otras en las que se refunde el orden económico mundial sobre bases más firmes. Y esta ya no va a ser una reunión anglófona (lingüística y económicamente hablando).

La Unión Europea estará en la reunión y está llamada a ser una de las voces definitorias de próximo orden económico. La UE debe cerrar filas y proponer un modelo de coordinación mundial, que de alguna manera se inspire en los principios y mecanismos que ya rigen las relaciones entre sus miembros. No es el momento de aventuras en solitario porque si algo ha quedado demostrado en las últimas semanas, es que el estar en esta crisis sin el paraguas de la UE es algo que muy pocos países europeos se pueden permitir. Suiza puede ser uno de ellos que no Islandia, que ha tenido que recurrir a fondos soberanos rusos para ir saliendo a flote, y ya veremos donde termina. La gobernanza económica mundial necesita de recetas europeas.

España va a estar en esa reunión. Los motivos son claros. Más allá de su posición en uno u otro ranking económico, existen elementos objetivos que la legitiman para estar allí. Uno es la solidez de nuestro sistema regulatorio, alabado por diversas instancias. Otro, la fortaleza internacional de dos de nuestros bancos, Santander y BBVA, con modelos de crecimiento que parecen distar mucho de los que han seguido esas otras entidades que nos han llevado a la situación actual. No hay que olvidar tampoco el volumen de inversión directa real (IDE), que no financiera, que se realiza desde España y que supone una fuente de creación de riqueza que contrasta con la especulación del modelo financiero que ahora está naufragando.

En suma, son muchos los valores que desde Europa y España se pueden aportar al sistema que ha de nacer a partir de esa reunión. Incluso, siendo osados, por qué no proponer que la conferencia que defina ese nuevo orden económico del siglo XXI se celebre en Europa. ¿Por qué no proponer que se haga en León?. Ánimo.

(segunda versión corregida)

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Esto se mueve

Publicado por Félix R. López en 5 Noviembre 2008

La iniciativa Escribe para los Derechos Humanos va arrancando poco a poco.

En la escasa semana desde su presentación el número de visitas tanto al post de lanzamiento como a la página dedicada han disparado las estadísticas de Enclave Exterior.

Además, ya tenemos logo. Su diseño es expresivo y dinámico y proyecta dos de los valores de la campaña: la necesaria participación y la complementariedad de las distintas visiones que se expresen.

Por último y más importante, tengo el placer de presentar los primeros blog que ya se han adherido a la iniciativa:

Divagaciones desde nunca jamás

IsraeliEnBarcelona

El blog de María Jesús Almendro

One Way or Another

cuarentasinmascara

Memorias de África

Trabajo para que esta lista crezca de aquí hasta el próximo día 10 de diciembre. Quizá necesite un poco de ayuda y por eso os pido que participeis también en la difusión de la iniciativa. Una forma puede ser colocando el logo y un enlace a su pagina en vuestros blog. Otra, haciendo referencia a ella en vuestros artículos y comentarios. En cualquier caso, cuento con vosotros.

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Ya tenemos Logo

Publicado por Félix R. López en 2 Noviembre 2008

Por cortesía del diseñador gráfico J. F. Ponce, ya tenemos logo para la iniciativa Escribe para los Derechos Humanos. Es lo bueno de tener amigos diseñadores gráficos. Muchas gracias Ponce.

Para insertar el logo en vuestros blogs, sólo tenéis que seguir aquí las instrucciones.

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