El Aral se muere

El mar de Aral se muere. Lo descubrí leyendo el Imperio de Ryszard Kapuscinski y las imágenes vía satélite lo corroboran (por ejemplo con Google Earth).

Les dejo con unas líneas extraídas del libro que relata el motivo de tal desastre y las consecuencias tanto ecológicas como humanas del mismo. Recomiendo vivamente la lectura del libro como aproximación a lo que fue la URSS y lo que han heredado las ex-repúblicas soviéticas. En concreto la Federación Rusa, que cada día resulta más evidente que quiere seguir la senda que marcó la URSS y donde lo del mar de Aral es sólo una muestra de lo que allí ocurrió durante el siglo pasado..

El Mar de Aral se alimenta del agua de dos rios: el Syr-daria y el Amu-daria. Son unos ríos largos (….) y atraviesan toda el Asia Central. El Asia Central no es más que un desierto interminable (….). Sin embargo, (….) a lo largo de ambos ríos se extienden campos de cultivo y frondosos huertos (….) Las aguas del Syr-daria, del Amu-daria y de su afluentes permitieron que se fundaran y florecieran las famosas ciudades de Bujará y Jivá, Kokanda y Samarcanda. Por aquí pasaban cargadas caravanas de la ruta de la Seda (….).
El agua es condición sine qua non para la vida, sobre todo en el trópico, en el desierto, donde es tan escasa. Si tengo agua sólo para un campo, no puedo cultivar dos, si tengo agua para un árbol, no puedo plantar dos. Cada vaso de agua se bebe a costa de una planta (…). Todo el tiempo, entre hombres, plantas y animales, se libra aquí una batalla por la supervivencia (….) Una lucha, aunque también una colaboración, pues aquí todo se sustenta sobre un frágil y tambaleante equilibrio que, si se toca, amenaza de muerte.
El algodón se ha cultivado aquí desde tiempos inmemoriales (….) Debido a que nunca se ha cultivado en demasía (….) siempre se ha pagado por él un buen precio. Para cultivar nuevos campos, habría que robar agua a los huertos, exprimir los árboles, sacrificar el ganado. Pero, entonces, ¿de qué vivir? ¿Qué comer? (….)
El comienzo de la catástrofe se remonta a los años setenta. A partir de aquel momento, sólo hicieron falta dos décadas para convertir en desierto la mitad de las tierras fértiles de Uzbekistán (….). Los mastodontes de acero se pusieron a excavar en la arena profundas cunetas y grietas por las que, posteriormente, se dio salida al agua (….) A lo largo de esos canales, los koljozianos debían plantar algodón. Al principio lo hacían en los eriales del desierto, pero, como la fibra blanca seguía sin satisfacer la demanda, las autoridades ordenaron entregar al algodón campos de otros cultivos, jardines y huertos (….).
Jruschov quería tener el yermo Kazajstán convertido en fértiles surcos; Brézhnev, su país del algodón en Uzbekistán. Los dos profesaban un gran cariño hacia sus ideas, y nadie se atrevía a preguntar qué precio tenían.
La fisonomía de la tierra cambiaba deprisa. Desaparecían arrozales, y trigales, verdes prados, caballones de repollos y de pimientos, huertas (….)
En la época de la recolección del algodón, el corazón de Asia Central deja de latir (….), todo el mundo va a recolectar el algodón bajo un sol abrasador (….). Trabajan allí a la fuerza y por miedo (….) porque está claro que no por dinero. Recogiendo algodón se gana una miseria (….) Pero, al fin y al cabo, mientras más algodón recojamos, ¡más feliz y más rico será nuestro país! (….).
El meollo de la cuestión consiste en que el trabajo del algodón es temporal (….) y ¿qué hacer después?. Ya no existen los huertos y los jardines, ya no hay cabras ni ovejas. Millones de personas deambulan en busca de un trabajo que no podrán conseguir. La vida se ha apagado (….)
Puesto que la directriz de Moscú rezaba (….): más algodón (….), Uzbekistán aumentaba cada vez más la superficie de los sembrados y la cantidad de agua vertida en esos campos (….) Las aguas del Syr-daria y del Amu-daria en lugar de fluir hacia el Mar de Aral, fueron malgastadas, por voluntad del hombre, a lo largo de más de tres mil kilómetros, desparramadas por los campos de un desierto infinito (….).
En los últimos veinte años el Mar de Aral (….) ha perdido una tercera parte de su superficie. Hay quienes estiman que se ha reducido en un mitad. Lo cierto es que el nivel del agua ha bajado trece metros (….).
El Mar de Aral y sus afluentes proporcionaban manutención a tres millones de personas (….) e influye en la situación de todos los habitantes de la región, que son treinta y dos millones (….).
Hace bastante tiempo que el poder soviético se plantea cómo evitar la tragedia (….), hay que encontrar agua como sea, miles de kilómetro cúbicos de agua, ¿Pero de dónde sacar tanta agua? (….). Mientras escribía todo esto, llamé a Anvar, un ingeniero (….) ¿Qué hay de nuevo?, le pregunté. Como siempre, dijo, seguimos trabajando. ¿En qué?, volví a preguntar. ¡En cómo dirigir hacia nosotros el curso de los ríos de Siberia!

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5 comentarios sobre “El Aral se muere

  1. Me parece muy interesante esta lectura. Tiene mucho que ver con las ideas de George Perkins Marsh en su libro Hombre y naturaleza. Según Marsh, el hombre actúa como el agente de transformación irreversible del paisaje; las actividades humanas—especialmente con respeto a la domesticación de animales, la deforestación y el uso de agua para la irrigación, tienen impacto significativo en el medio ambiente y pueden causar la destrucción y caída de nuestras propias civilizaciones. En la misma línea, la situación actual con el mar de Aral es otro ejemplo lamentable de lo que puede ocurrir con la explotación sin límites de los recursos naturales.

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