Elecciones 9M: la posición de España en el mundo

Elecciones 9M y Política Exterior de España (presentación)

– la visión desde las filas populares –

Desde posiciones del Partido Popular es creencia el considerar que nunca antes de Aznar la España democrática había sido tan relevante e influyente, de tal manera que a su salida de la Moncloa España quedaba situada en un primer plano de la escena internacional, con una política basada en claros principios y valores, un comportamiento previsible y el respeto de la comunidad internacional. En cambio piensan que las acciones de Zapatero, como la manera en que se retiraron las tropas de Irak o las declaraciones de Túnez, han dañado de manera evidente la política exterior española y han hecho que España ya no sea un socio fiable. Se ha llegado incluso a afirmar que España es una nación débil, y en este sentido es paradigmática la forma en que se utiliza la iniciativa de la Alianza de Civilizaciones para ejemplarizar esa afirmación.

– la visión socialista –

Por contra, desde posiciones socialistas se sostiene que fue Aznar el que dilapidó el precioso capital internacional construido durante la democracia. Así se afirma que Zapatero se ha tenido que emplear a fondo para reparar la relaciones internacionales de España y devolver la imagen de un Estado dialogante y que respeta los valores en los que se asienta el Derecho Internacional. En contraposición a la idea de debilidad que se sostiene desde las filas populares, desde las posiciones socialistas se suele hacer referencia a la foto de las Azores para señalar que no es España la que aparece como débil en el plano internacional hoy en día, sino los propios EEUU al haber perdido toda legitimidad de acción internacional tras el fiasco de Irak (lo que no tiene nada que ver con su amplio poder militar).

Análisis de posiciones y opinión personal

Más allá del cruce de acusaciones y reproches entre ambas posiciones, me gustaría dar mi valoración partiendo de lo que implican lo conceptos como “posición en el mundo”, “poder” y “legitimidad”.

Tradicionalmente la posición en el mundo ha estado íntimamente ligada a un concepto de poder basado en la coerción, la disuasión, la acción violenta,… Sobre esa premisa, es indudable que cuanto mayor cantidad de este poder se disponga más alta será la posición en ese mundo tradicional, o en su defecto, cuanto más próximo se esté a aquel que lo posee más alto se podrá llegar en ese escalafón. Consecuentemente, el poner distancia de la nación que más poder de ese tipo concentra, los EEUU, supone una merma en la posición que en el mundo se ocupa. Así lo hizo Zapatero y así se interpretó desde posiciones del Partido Popular.

Ahora bien, uno ha de cuestionarse lo que supone el acercarse a esa fuente de poder, el peaje que hay que pagar por la asociación que realizó Aznar con EEUU. Porque si el ley motiv que presidió esa relación fue “donde hay patrón no manda marinero”, que es lo que parece , resulta que lo que se tiene es un poder que anula toda capacidad de decisión, la independencia propia, un poder que te deja hipotecado, en manos de los designios del poderoso y que por ende, te hace perder toda capacidad de influencia y de interlocución con otros actores/Estados teóricamente menos poderosos. Y esto que intento expresar se puso de manifiesto en las gestiones que Aznar realizó ante el Presidente de México Vicente Fox para ganar su apoyo para la segunda resolución del Consejo de Seguridad referente a Irak: la visita se percibió allí como una intermediación de España ante México haciendo de correa de transmisión de los intereses de EEUU. ¿De que vale entonces un poder sin independencia, sin capacidad de influir, sin capacidad de ser considerado un interlocutor válido, sino sólo un intermediario?.

Pasando al asunto de la legitimidad, hoy en día ésta no se entiende sin el respeto al Derecho Internacional; quedaron ya atrás los días del darwinismo social como legitimador del ejercicio del poder en el mundo. Hasta los propios EEUU, que a la postre la quebraron, intentaron conseguir la segunda resolución sobre Irak en el Consejo de Seguridad; al no conseguirla, las Naciones Unidas sufrieron una campaña de desprestigio por parte de los EEUU. Ese hecho, el de la ilegitimidad de la decisión que se estaba tomando, fue claramente percibido por la opinión pública española, que se manifestó masivamente en las calles. Entonces, ¿hasta que punto se puede afirmar que se tiene poder cuando este es percibido como no legítimo por una gran mayoría de la opinión pública del país?; cualquier intento de ejercicio del mismo tendrá como talón de Aquiles a esa opinión pública que la otra parte, la presionada, no dudará en utilizar para debilitar esa acción de poder.

En suma, no considero que el alineamiento que tuvo Aznar con los EEUU diera poder a España y, por ende, lo colocara en la situación de liderazgo que sus defensores sostienen. Por contra, la reconstrucción que de la política exterior española ha realizado Zapatero, sí que considero que ha tenido una acción regenerativa de la posición que España está llamada a tener en Europa y en el mundo. Y esto, sin desdeñar las fallas que tiene nuestra política exterior y las mejoras que imperativamente se han de realizar para maximizar las potencialidades de España.

Ver también:
Elecciones 9M y Política Exterior de España (presentación)
Elecciones 9M: la relación con EEUU; Irak como telón de fondo
Elecciones 9M: España y la relación con la UE
Elecciones 9M: España y la relación con el Magreb
Elecciones 9M: España y la relación con Iberoamérica

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5 comentarios sobre “Elecciones 9M: la posición de España en el mundo

  1. Supongo que como mañana es jornada de reflexión con este post acaba su serie “Elecciones 9M: la posición de España en el mundo”.

    No sé como es usted capaz de alejar la pasión y la visceralidad de temas como estos, pero su trabajo de objetividad fuera de los apartados”opinión personal” me parece destacable.

  2. Este es un blog muy impresionante por sus opiniones claramente expresadas y sirve muy bien para iluminar la situacion politica de Espana para los observadores de otros paises.

    Estoy de acuerdo con lo dicho sobre la disminucion del poder de Espana tras las acciones de Aznar en hacer una alianza con los EEUU en la guerra de Irak si el sustito natural, la Union Europea, es mejor manera de expresar los verdaderos sentimientos de la gente de Espana en los foros internacionales – y creo que si es, porque los intereses de los paises de Europa son mas semejantes a los de Espana en particular que los de los EEUU. Esa teoria de poder es muy bien realizada.

    Pero no se si estoy de acuerdo con lo dicho sobre la legitimidad que tiene que venir de organizaciones internacionales como las Naciones Unidas. Esa organizacion es la fuente mas importante ahora en el mundo para la legitimidad internacional – es decir que si un proyecto tiene su apoyo, tiene esa legitimidad -, pero para continuar a ser la fuente de legitimidad para las acciones militares, tendra que encontrar mejor manera de aplicar sus resoluciones. La legitimidad de esa organizacion disminua cada vez que condemna, por ejemplo, el genocidio en Sudan, porque no puede organizar las fuerzas suficientes para pararlo.

    En suma, no estoy segura de que la vieja reaildad de la violencia como fuente de poder ha cambiado fuera de Europa. La violencia en Tibet realizado por las policias de China no fue parada por expresiones de disgusto de otros paises porque China tiene demasiado poder. Se puede parar con fuerza internacional solo los genocidios hechos por paises mas debiles.

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