VIH/SIDA: otra brecha entre el Norte y el Sur

El VIH/SIDA  no sólo es una terrible enfermedad que azota al mundo desde hace 30 años sino que también representa una más de las brechas que separan el Norte del Sur. Así, mientra en los países del Norte se trata de una enfermedad con la que se puede seguir viviendo mediante fármacos retrovirales, en los países del Sur el VIH permanece como una enfermedad que mata cada año a millones de personas, muchos de ellas niñas y niños. Además, se trata de una enfermedad que tiene un vínculo directo con la pobreza y que en determinados países afecta a colectivos que ya son de por sí vulnerables, como las mujeres o los niños.

El 68% del total de los afectados por VIH se encuentra en el África Subsahariana, lo que es doblemente grave si se tiene en cuenta que esta parte del mundo sólo representa el 12% de la población mundial. En una mayoría de países de esta zona, la cobertura de las terapias antiretrovíricas es inferior al 39% de la población, aunque en los casos más extremos como R.D. del Congo, Somalia o Sudán esta no llega ni al 19%. Se puede afirmar con ello que estamos lejos del acceso universal a estos tratamientos, sin embargo no todo son malas noticias.

“El SIDA siempre deberá ser el primer punto de nuestro programa político y práctico” Kofi Annan. Premio Nobel de la Paz 2001.

En los últimos años el número de nuevas infecciones y de muertes provocadas por la enfermedad no ha dejado de disminuir como conscuencia de un mayor acceso al tratamiento, que ya alcanza a 6,6 millones de personas en países de ingresos bajos y medios. Esta tendencia se debe a la acción conjunta de la ciencia y la comunidad internacional articulada a través de acciónes concretas como ONUSIDA o el Fondo Mundial de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria.

En relación a los países del Norte, el hecho de que la tasa de mortalidad de la enfermedad haya caído drásticamente en relación a los niveles de los ochenta, no significa que se haya evolucionado lo mismo en el ámbito en del rechazo social a la enfemedad. Actualmente las personas afectadas por el SIDA siguen sufriendo estigmatización social y violaciones de sus derechos debido a su condición, tal y como señala Anmistía Internacional.

En suma, el día internacional de la lucha contra el SIDA es un momento especialmente señalado para dar visibilidad a todas estas cuestiones, reflexionar sobre las mismas y comprometerse para que el año próximo estemos más cerca de no tener que hablar de ellas. En la medida de tus posibilidades, actúa.

Para seguir leyendo:

Resolución 1983(2011) del Consejo de Seguridad, sobre el SIDA

Declaración Política sobre el VIH/SIDA de la Asamblea General de NNUU (A/65/L.77)

Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA)

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