La Política Exterior que viene

En unos días Mariano Rajoy se convertirá en presidente del gobierno y acto seguido nombrará a su equipo ministerial, incluido aquel que llevará las riendas del Ministerio de Asuntos Exteriores, ya veremos si también de Cooperación. Anticipándonos a las primeras decisiones del nuevo ejecutivo, un análisis del programa del Partido Popular y las manifestaciones del propio Rajoy nos permite conocer cuales serán las claves de la política exterior de España, las cuales, a priori, parece que van a gravitar en torno a tres elementos principales: la recuperación nacional como objetivo; la Unión Europea como instrumento y la economía como línea de acción.

Una política exterior caracterizada por la recuperación nacional como objetivo, la Unión Europea como instrumento y la economía como línea de acción.

La recuperación nacional se articula dentro del programa de PP como el objetivo transversal que va a modular toda su acción de gobierno. En el plano interno esto pasa por la referencia a indicadores cuantificables de carácter principalmente económico como son el crecimiento o la creación de empleo. Sin embargo, la recuperación internacional se plantea en términos de recobrar un “protagonismo fiable, previsible y respetado” que deje atrás “el papel irrelevante que [España] viene desempeñando en los últimos años”. A falta de una concreción mayor que aclare la retórico de tales afirmaciones, se deberá tener cuidad en no caer con ello en la desafortunada línea de acción que en nuestro pasado reciente pretendió “sacar a España del rincón de la historia”.

Vamos a entrar en una fase de diplomacia básicamente económica.

La clara orientación económica es el segundo elemento que definirá la acción del exterior española en los próximos años. De esa forma, vamos a entrar en una fase de diplomacia económica que tendrá como principales escenarios la Unión Europea, los Estados Unidos y Asia buscando, respectivamente, un refuerzo del mercado interior y gobernanza económica de la Unión, el desarrollo del tejido económico y comercial con EEUU y la superación del grave desequilibrio comercial con Asia. Esta línea de acción también dominará las relaciones con Iberoamérica e incluso cuando se hace referencia al África subsahariana no se deja de destacar la oportunidad que supone que se esté sumando a las corrientes de intercambio mundiales.

Este programa no propone “más Europa”. Más al contrario, estamos ante un europeísmo utilitarista y económico.

Como tercer elemento que va a definir la política exterior de Rajoy tenemos el lugar central y prioritario que la UE ocupará en la acción política de España. El PP presenta en su programa una renovada visión europeísta que contrasta con el enfoque atlantista que desarrolló Aznar durante su segunda legislatura. Sin embargo, en este programa no propone “más Europa”, o al menos, no en su sentido tradicional. Más al contrario, estamos ante un europeísmo utilitarista y económico. Así el programa popular señala que “la Unión  posee una utilidad creciente en este mundo del siglo XXI para todos sus socios” y las principales medidas que desgrana se dirigen a una mayor coordinación, integración y gobernanza económica, quedando ausente toda referencia sustantiva a la Europa social o de los derechos. Paralelamente, en el marco de la dimensión exterior de la Unión, el programa del PP considera a la UE como un facilitador de la proyección económica de España hacia los grandes mercados regionales tanto de Asia, utilizando para ello la ASEM, como de América Latina, a través del impulso de los acuerdos regionales necesarios.

Es una política exterior desequilibrada por su fuerte orientación económica.

En suma, lo que podría haber sido un programa electoral consistente basado en unas líneas maestras que propugnaran que España se hiciera fuerte en Europa y que Europa se hiciera fuerte en el mundo queda, sin embargo, desequilibrada por la fuerte orientación económica que se quiere imprimir a ese propósito, relegando así a un segundo plano muchos otros asuntos importantes de la agenda española, europea e internacional. Además, todo ello se acompaña insistentemente con el difuso objetivo de la recuperación nacional que si no es calibrado adecuadamente con la que es la posición real de España en el mundo, podría volver a llevarnos a alianzas y empresas ajenas a nuestros ejes de acción naturales y el sentir de la ciudadanía española.

PARA SEGUIR LEYENDO:

Mariano Rajoy, Mi visión de Europa y España en el mundo, Política Exterior 144

Programa del Partido Popular relativa a Política Exterior

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